Presentación

La presente Guía Metodológica para la Elaboración del Perfil de Cargo de Director de Establecimiento Educacional, se constituye como una iniciativa de continuidad para la promoción de herramientas que apoyen la gestión institucional y pedagógica de los establecimientos escolares, mediante el fortalecimiento del rol del sostenedor.

Si consideramos que es el sostenedor el último responsable de elaborar el perfil de cargo de los directores que asumirán el liderazgo de los establecimientos escolares que funcionan bajo su administración, podremos comprender cuán importante es asegurar que el perfil de cargo sea diseñado de forma contextualizada: permitirá sentar las bases para seleccionar al director más idóneo para dar respuesta a las necesidades de un establecimiento escolar, potenciando sus fortalezas, en vista del impacto que tiene el liderazgo directivo sobre los procesos educativos y, más aún, sobre los aprendizajes.

Esta guía tiene como propósito apoyar al sostenedor en la construcción de este perfil de cargo, con la convicción de que su papel en el sistema educativo es de suma relevancia: es quien tiene la misión de dotar a los establecimientos escolares de los líderes educativos que deben conducir el cambio y la mejora escolar.

¿POR QUÉ CONTAR CON UNA GUÍA METODOLÓGICA PARA LA ELABORACIÓN DEL PERFIL DE CARGO DE DIRECTOR DE ESTABLECIMIENTO EDUCACIONAL?

La Reforma Educacional en marcha tiene por objetivo que todos los niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos en Chile tengan la oportunidad de acceder y participar activamente en un proceso educativo que sea inclusivo y de calidad integral, donde la educación se entiende como un derecho social que, en un marco de respeto a la diversidad, favorece la igualdad de oportunidades y la participación plena de todas las personas en la sociedad. Lo anterior implica avanzar hacia formas de trabajo caracterizadas por la participación y cooperación, basadas en los enfoques formativo, inclusivo, participativo, territorial, de derechos y ético.

Para hacer efectivo estos principios y enfoques es fundamental promover en las comunidades educativas procesos de mejora continua que sean sustentables en el tiempo. En este sentido, contar con líderes escolares que sean capaces de conducir y liderar dichos cambios constituye una tarea fundamental. Lo anterior cobra especial relevancia, si se considera que, de acuerdo con la investigación tanto nacional como internacional, el liderazgo escolar tiene un rol central para el mejoramiento educativo y que es capaz de incidir sobre el resultado de los estudiantes (Weinstein et al., 2011; Leithwood et al., 2006; Robinson et al, 2007; Walters et al., 2005; Hallinger y Heck, 1998; Seashore Lewis et al., 2010). En este sentido, Leithwood et al. (2008) señalan que, si se consideran exclusivamente las variables escolares, el liderazgo escolar sería la segunda variable más influyente a la hora de explicar los resultados académicos de los estudiantes, luego del impacto directo del profesor dentro del aula (Leithwood et al., 2006).

En Chile, un primer avance en esta materia ha sido el desarrollo del Marco para la Buena Dirección y el Liderazgo Escolar (MBDLE), introducido en 2005 como Marco para la Buena Dirección, y actualizado en 2015. Esta herramienta constituye un documento de política educativa que busca orientar la acción de los directivos de escuelas y liceos, así como también su proceso de autodesarrollo y formación especializada. Otra importante iniciativa es la Ley N° 20.501 de Calidad y Equidad de la Educación, promulgada el año 2011, la cual busca optimizar la gestión y administración de la educación municipal y poner énfasis en el fortalecimiento y mejoramiento del desempeño del nivel directivo, a través de la instalación de un nuevo sistema de selección de directores de establecimientos educacionales municipales y jefes de Departamentos de Administración de Educación Municipal (DAEM).

Si bien estos avances han sido clave en la promoción de la mejora educativa, el actual contexto de reforma demanda, entre otras cosas, asegurar que los directores escolares sean capaces de liderar los cambios en el sentido que la reforma señala. En esta línea, un aspecto clave es asegurar que los directores escolares seleccionados para dirigir un establecimiento educacional, sean los profesionales más idóneos y comprometidos para llevar adelante dichos cambios. Para esto, el Ministerio de Educación, en conjunto con el Servicio Civil, llevó a cabo un proceso de revisión de los actuales perfiles de cargo para directores escolares, que tuvo como resultado la generación de un nuevo perfil de competencias, ajustado a las demandas del actual contexto educativo, y que describe no solo las competencias para el cargo, sino también aspectos como la misión, los desafíos y los objetivos estratégicos de acuerdo al contexto donde el cargo se expresa.

Considerando que el solo cambio en las características de este nuevo perfil no resulta suficiente para dar respuesta a la necesidad de reflejar las realidades de cada escuela o liceo, el Ministerio de Educación, en conjunto con el Servicio Civil, ponen a disposición del sistema escolar la presente Guía Metodológica para la Elaboración del Perfil de Cargo de Director de Establecimiento Educacional, la cual tiene como principal objetivo orientar y apoyar a los sostenedores de la educación pública -el Departamento de Administración de Educación Municipal (DAEM) o Corporación Municipal y a los futuros Servicios Locales de Educación- en el proceso de elaboración del nuevo perfil de cargo para director de establecimiento educacional.

¿CÓMO USAR ESTA GUÍA?

Esta herramienta, junto a la Guía Metodológica para la Elaboración y Seguimiento de los Convenios de Desempeño de los Directores Escolares, elaborada y distribuida en 2016 a todos los sostenedores municipales del país, se enmarca dentro de las iniciativas contempladas por la Política de Fortalecimiento del Liderazgo Escolar del Ministerio de Educación, la que -entre otras cosas- busca asegurar la presencia de ciertas capacidades de liderazgo desde el momento en que se asume un cargo directivo, permitiendo así a contar con mejores capacidades en el sistema, independientemente de que se puedan seguir desarrollando con posterioridad. En este sentido, ambas iniciativas buscan generar las condiciones para que se seleccione en cargos directivos a los mejores candidatos, según sean las necesidades específicas de cada unidad escolar.

Esta guía, al igual que la distribuida en 2016, también cuenta con una versión digital y una impresa, favoreciendo la aprehensión de los contenidos según las necesidades de los sostenedores en cuanto al uso y manejo del material diseñado1. Esta guía sigue la misma ruta de aprendizaje ya conocida a través de la Guía Metodológica para la Elaboración y Seguimiento de Convenios de Desempeño de Directores Escolares.

De esta forma, el Módulo 1 presenta las características generales del proceso de selección de directores escolares establecido en la ley N°20.501 de Calidad y Equidad de la Educación, describiendo las cuatro etapas del proceso de selección de directores, en una de las cuales se elaboran las bases del concurso y donde, específicamente, se construye el perfil que se requiere para el cargo de director escolar. Con el fin de ahondar en este último punto, se hace referencia específica al perfil del candidato, particularmente en relación con sus componentes, tales como la misión, funciones estratégicas, y competencias para el ejercicio del cargo, y al proceso de evaluación de dicho perfil, en el cual destaca la entrevista por competencias y la aplicación de pruebas proyectivas.

Posteriormente, en el Módulo 2 de esta guía, se presentan los resultados de tres estudios que dan cuenta de las debilidades del actual perfil de cargo y la nueva propuesta que emerge de este diagnóstico. Considerando lo anterior, se dan a conocer las características de la propuesta del nuevo perfil de cargo, profundizando en aquellos factores de contexto que determinarán, en gran parte, los componentes del nuevo perfil.

Finalmente, en el Módulo 3 se propone una metodología para construir el nuevo perfil de cargo, a través de actividades prácticas que orientarán la labor de los sostenedores de manera clara y pedagógica.

Esperamos que este material resulte de gran utilidad en su labor como sostenedor, el cual, en conjunto con la Guía Metodológica para la Elaboración y Seguimiento de los Convenios de Desempeño de los Directores Escolares, lo apoyará, a través de un enfoque práctico y desafiante, invitándolo a seguir una ruta de aprendizaje dinámica, que facilite la apropiación de conocimientos mediante la reflexión, el análisis y la oportunidad de mirar las propias prácticas, desde una visión constructiva.